Todavía no
Hay un cañón en el interior de Valencia que el Júcar tardó miles de años en tallar.
Desde arriba no se ve nada. No hay carretera que llegue. No hay sendero que baje.
Solo existe si entras por el agua.
El río
El agua más limpia de Europa.
El Júcar nace en Tragacete, en Cuenca, a 1.700 metros de altura. Desde allí baja encajonado por roca caliza que filtra el agua durante cientos de kilómetros. No hay carretera que lo cruce. No hay acceso que lo contamine.
El resultado es un río con color verde. No por el fondo, sino por lo que vive en él: el fitoplancton realiza la fotosíntesis y tiñe el agua de esmeralda. Solo ocurre en ríos extraordinariamente limpios.
La historia
En 1609 se vació este valle de la noche a la mañana.
Felipe III firmó el edicto de expulsión de los moriscos. Miles de familias fueron llevadas a la costa y expulsadas hacia el norte de África. Abandonaron casas, campos, acequias y molinos.
Sus huellas siguen aquí. En las cuevas de los cañones. En los pozos que dejaron. En las historias que guardó el río.
Nadie los ha reclamado todavía. Nosotros los contamos.
La fauna
Aquí vive lo que en otros sitios ya no existe.
Águilas reales. Ciervos. Jabalíes con sus crías cruzando el río. Martines pescadores. Garzas. Serpientes que cazan en el agua mientras el barco pasa.
No es una reserva. No hay horario de avistamiento. Es el río, siendo río.
El silencio
Pájaros, agua, roca. El viento entre los cañones. El sonido de algo que lleva siglos aquí y que no sabe que casi nadie lo escucha.
Sus ajustes de privacidad
Administrar preferencias de consentimiento
Necesario
Analítica
Videos Incrustados
Fuentes de Google
Marketing
Facebook Advanced Matching
Facebook CAPI